17 mayo 2008

Nuevo

Sin saber que escribir me siento ante el teclado en esta mañana de sábado. Siento esos deseos extraños de escribir, esa premura porque salga algo y todavía no se qué. Supongo que pienso demasiado, que me vivo comiendo el coco y que todo esto es un reflejo de nuevas vidas encontradas y nuevas vidas compartidas.

Nueva poesía que antes no había experimentado. Como si la receta de mis versos (y versos es una metáfora, porque ahora solo salen prosemas) cambiara de chef y ahora soy una persona nueva en reajuste a la antigua vida. Porque la vida sigue siendo la misma. Lo cotidiano.

Sigo teniendo un monton de trabajo atrasado que lo que más deseo es que se haga solo y sigo con muchas responsabilidades y sueños, y ahora con comprosisos de compartirlos y de vivirlos de a dos. Como es bonito (y permitanle a una guerrera de lo cursi público decirlo) tratar de vivir en conjunto, tratar de parir en conjunto, cuidar de las vidas de otros que terminan siendo tu vida, porque ahora ya no estas solo.

Asi que dejo a mis dedos descansar despues de desvelar un poco mi nuevo estado anímico, espiritual, sentimental, ¿civil?, artistico, y vivencial....

No hay comentarios: